SICALÍPTICAS - MAESTROS DEL ESPIONAJE – AMALIA MOLINA (De Película RNE 13/06/2026)
SICALÍPTICAS - MAESTROS DEL ESPIONAJE – AMALIA MOLINA
(Pieza de radio elaborada para ser escuchada. Entrar enlace Youtube)
Cosas que esta semana le conté a Yolanda Flores en la Feria del Libro.
Picardeando y feriando con un género literario y musical hoy casi olvidado: La Sicalipsis. Estoy sumergido en la buena lectura de Gloria G. Durán y su ensayo “Sicalípticas. El Gran Libro del Cuplé y la Sicalipsis”. Uno de los iniciáticos difusores del neologismo sicalipsis fue Félix Limendoux, que en 1901 escribía en la revista “Mujer Galante” que para entender de qué va la sicalipsis lo mejor era escuchar el “Tango de los Lunares”, tonadilla del maestro Valverde con letra de los hermanos Quintero. Así de bien lo cantaba la mezzosoprano y gran diva barcelonesa Conchita Supervía.
MAESTROS DEL ESPIONAJE: Género de secretos con la serie documental “Maestros del espionaje”. Es una producción en cuatro episodios de la cadena británica “Sky Arts”. Su director es el prestigioso documentalista y músico británico Adrian Munsey. Y la cita con esta intrigante serie es en Filmin.
“Maestros del espionaje” es interesantísima. Serie repleta de contenido y formalmente muy suntuosa. Trata del espionaje británico comentado por historiadores y especialistas del Reino Unido. Sus observaciones están en el checkpoint de los hechos reales con las ficciones del cine y la estupenda literatura de Eric Ambler, Graham Greene, John Le Carré, Ian Flemming, Frederick Forsyth y otros singulares maestros. Se afirma en este documental que los primeros espías ya estaban en la Biblia. Son los doce jefes tribales que, por mandato divino, Moisés envió a cotillear en las tierras de Canaán. El espía moderno tiene mucho más desenfado. James Bond, agente con licencia para ligar.
“Maestros del espionaje” es un relato formalmente suntuoso porque su riqueza visual es poderosísima, muy sugestiva, fascinante. Hay imágenes reales ensambladas con espectaculares secuencias del cine. La labor de montaje es soberbia, apabullante. Se habla en profundidad del universo personal de los autores clásicos de las novelas de espías, que en los casos más insignes hicieron literatura de autor. Antes que novelistas, algunos fueron vocacionales espías de verdad. Novelas fundamentales son “La máscara de Dimitrios” (1939), “El americano impasible” (1955), “Al servicio secreto de su Majestad” (1963) y “El Topo” (1974). Sus libros han dado lugar a películas super exitosas. “Maestros del espionaje” tiene un pulso intenso y perpetuo. Lanza reflexiones con fundamento sobre la inteligencia británica en el orden interno y por esos mundos. Y es muy entretenida.
Nos despedimos aparcando a los espías y volviendo a la sicalipsis. Sus tonadilleras fueron mujeres liberadas y muy modernas, que entroncaban con la causa feminista. El franquismo las dejó mudas. En 1932, el rocambolesco Emilio Carrere y el maestro sevillano Manuel Font de Anta compusieron “La diputada”. Canta una diva sevillana: Amalia Molina. Atención a la literatura.
Llegó la hora del feminismo,
y como siempre fui avispada,
y en todas partes me llevo algo,
me llevé el acta de diputada.
En el congreso con Luis de Tapia,
estoy actuando de adalid,
¡Viva el divorcio! ¡Vivan mis manos!
que aún no han cosido, ¡ni un calcetín!
Y hasta en la peluquería,
me llaman “Su Señoría”
Y como Victoria Kent,
viajo de balde en el tren.
Sí, señores diputados,
hay que acabar con el bolcheviquismo,
mucho de para aquí y mucho domingo,
aquí el que no trabaje, que no coma,
empezando por los enchufistas.
El día que me deje,
el presidente hablar,
en hombros por la calle,
me tienen que sacar.
El pobre Conde de Romanones
que ya no tiene, ¡ni una peseta!
me dijo anoche: Pues me conviene,
ser diputado y ¡estar a dieta!
Pues sí, Leandra, que en estos tiempos,
que no hay enchufes, para un servidor,
tengo con ella, para ir mirando,
a las perdices, que ¡ay que ilusión!
Y aunque tengo en Madrid casa
y una pequeña finca,
está embargá y la perdí,
¡que den fuego al polvorín!
Yo creo que todo se arreglara,
¡incluso lo del himno!
porque pienso pedir,
a Don Fernando de los Ríos,
que es muy flamenco,
que sea, el fandanguillo mayor:
La mujer de Estanislao,
cuatro hijos ha tenido,
la mujer de Estanislao,
y luego dice la gente
que es un obrero parado,
cuatro hijos ha tenido.
¡Olé, viva lo flamenco y lo torero!

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