Abrazo sideral al doctor Caba
Pedro Caba fue mi médico por un tiempo, hace ya varias décadas. Cuidó de mi hígado y convirtió cada cita médica en un espacio de debate sobre lo que fuera con rigor y buen humor. Hablaba con contundente cordialidad. La mirada siempre amable. Y sus manos las más de las veces escribían cosas matemáticas en cualquier papelito. En una ocasión le llevé una copia de cinta de casette que me había pasado José Manuel Gamboa. El contenido era una antigua conferencia pronunciada por su padre y su tío, intelectuales enormes y autores del sorprendente libro "Andalucía, su comunismo libertario y su cante jondo" (Pedro y Carlos Caba, 1933). El otro contertulio de esa grabación era el gran folklorista Manuel García Matos, con su ilustradísima vocecita. El doctor Caba miró ese cassette con una emoción similar a la de un niño que descubre por primera vez la delicia de comerse un helado. Sus ojos delataban que no podía creer lo que podría contener. La siguiente vez que volví a la...