Buona sera, amigo Jose
Agradecido por la amistad, el cariño y tu inquebrantable alegría, José Luis Martínez Choya. Aprendimos a jugar, andar y hablar al mismo tiempo hace siete décadas en esta misma casa del castizo barrio madrileño Cuatro Caminos. Aquí vivo, escribo y te siento humanísimamente cercano desde el más allá. La vida que se te acaba de ir es la demostración palpable de que el buen rollo es el mejor amigo del hombre. La risa compartida es la mejor medicina para la fiebre de vivir. Tu risa iba siempre por delante tuyo. Volver a ser un niño feliz era la consecuencia de estar a tu lado. Fanático de las bromas, me has echo reír tanto que en estos momentos de tanto desconsuelo vuelvo a gritarte la frase que condensaba todos tus terrores: "¡Martínez, al encerado!". Y ya te estoy escuchando: "Este Perico, este Perico es un cabrón". Buona sera, amigo, dejaste una familia maravillosa.